Este artículo fue originalmente publicado en el número de la revista I+S 146 de Septiembre de 2021, la revista de informática aplicada a la salud nº1 de España. En un especial dedicado a wearables + Internet of Things, compartieron este artículo en el que compartiamos un proyecto llevado a cabo junto al grupo Quirónsalud, en el que con el uso combinado de los sistemas informáticos propios del centro hospitalario junto con los dispositivos ionTab de ionIDe, lográbamos una monitorización automatizada con métodos validados.

El artículo original puede consultarse en este enlace

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Monitorización automática de pacientes ingresados en plantas de hospitales

 

El concepto antifrágil es un término acuñado en 2012 por el divulgador Nassim
Nicholas Taleb para referirse a todos aquellos sistemas que, no sólo resisten, sino que
mejoran tras verse sometidos a desorden, factores estresantes o la aleatoriedad.
Aplica en campos como la física, las ciencias de la computación (especialmente en
Machine Learning) o el análisis de riesgos.

 

La industria de la salud es probablemente una de las industrias más antifrágiles que se
conocen, ya que cada situación estresante que sufre, a pesar de los daños que pueda
ocasionar; a la larga permite crear sistemas sanitarios mejor preparados para próximas
crisis y para solucionar problemas que parecían crónicos.

 

La conmoción mundial que ha supuesto la pandemia del covid-19 ha acelerado la
creación de soluciones sanitarias, no sólo para superar la situación de crisis aguda
(como el desarrollo de vacunas en tiempo récord) sino para mejorar carencias y salvar
dificultades para el corto, medio y largo plazo en el sistema sanitario.

 

Algunas de esas dificultades que ya existían en el sistema sanitario español, como una
población cada vez más envejecida, baja digitalización de algunos procesos y un déficit
de personal asistencial más o menos persistente; son problemas que ya forman parte
de las prioridades de muchas administraciones, ahora que han reforzado la
importancia de actuar en salud de forma proactiva, y no reactiva, como hemos estado
viviendo últimamente.

 

Tanto la crisis sanitaria del coronavirus como el uso intensivo de servicios
hospitalarios, que permite identificar sus fragilidades; son parte de la motivación
detrás de procesos de mejora continua para sistemas sanitarios, como es el caso del
programa NEWS (National Early Warning Scoring) desarrollado por el National Health
Service (NHS) de Inglaterra

 

Empujados por este conjunto de circunstancias, los principios del programa NEWS
están siendo aplicado por la Red de Hospitales Públicos de Quirónsalud Madrid con un
programa innovador, apoyados con tecnología digital desarrollada por la empresa
madrileña ionIDe Telematics

 

NEWS mediante wearables: Digitalizando la seguridad y prevención en pacientes agudos

La prevención sanitaria se ha demostrado como la intervención más eficaz y coste
efectiva en cualquier sistema sanitario, algo destacado por instituciones de alcance
global, como la propia Organización Mundial de la Salud o la Unión Europea.

 

Toda medida dirigida a conseguir diagnósticos precoces y prevenir la aparición de
efectos adversos antes de que ocurran, ahorra recursos humanos, sociales y
financieros , algo especialmente valioso tras el estrés sufrido en los sistemas y cadenas
de suministro sanitarios a nivel mundial.

 

Con un personal sanitario agotado tras casi dos años de incesante trabajo, y unos
centros sanitarios que han estado casi al máximo de su capacidad durante todo ese
tiempo, conseguir que la digitalización ayude a automatizar procesos en esta
prevención sanitaria, es ya una necesidad.

 

Este modelo asistencial propuesto por Quirónsalud basado en el programa NEWS tiene
como objetivo reforzar esta prevención, un apoyo adicional a la seguridad del paciente
y ayudando también a optimizar la carga asistencial del personal sanitario.

 

En el Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro es donde se ha puesto a
prueba con éxito este sistema de digitalización de la monitorización.

 

Cómo funciona el sistema

 

Las habitaciones inteligentes (Smart Room) de estas plantas seleccionadas están
equipadas con iPads ionTab desarrollados por ionIDe, y unos SmartWatches
conectados vía bluetooth al iPad.

 

Este iPad, conectado al paciente y su número de historia clínica, es el que registra de
forma periódica métricas del paciente como temperatura, saturación de oxígeno,
frecuencia cardiaca y tensión arterial.

 

Paralelamente, el personal de planta toma estas mismas constantes en rondas
periódicas (3 veces al día) y registra estos datos en la ficha electrónica del paciente.

 

Estos datos se registran de forma automática en Casiopea, el software clínico de
Quirónsalud, y ahí son procesados y comparados con los datos tomados por estos dos
métodos.

 

Esta doble entrada de datos permite una monitorización más continua y eficiente del
paciente, al incorporar a las rondas de supervisión habituales del personal de planta,
las distintas tomas de muestras digitales proporcionadas por los dispositivos
wearables.

 

La supervisión de los datos, tanto los introducidos en la ficha electrónica por el
personal como los automatizados via wearables, son realizados por los propios
profesionales de enfermería y facultativos, accediendo a su sesión de Casiopea, donde
se encuentran las fichas de todos los pacientes.

 

El personal de planta recibe, además, alertas automáticas en caso de que exista alguna
desviación importante en alguna de las constantes registradas, para intervenir lo antes
posible sin que alguien tenga que detectarlo presencialmente.

 

Durante el funcionamiento de este programa, se han detectado los efectos
beneficiosos de digitalizar estos procesos en particular.

 

Por un lado, se añade una capa adicional de seguridad a la toma de constantes y
automatiza funciones como la alerta temprana al personal de planta, en caso de que se
detecte algún problema.

 

Lo que antes requería la presencia de algún profesional en la habitación para avisar a
tiempo de una desviación importante en la saturación de oxígeno o frecuencia
cardíaca del paciente, ahora es detectado de forma automática y precisa por el sistema
digital de alertas.

 

No sólo supone una ventaja el hecho de reforzar al personal sanitario en la labor de
monitorización constante de los pacientes en planta, sino que además este sistema
posibilita medir más muestras de las que se podría hacer con las rondas del personal
de planta.

 

Ante el éxito de este programa, en Quironsalud están extendiendo este modelo de
digitalización de alertas tempranas al resto de sus centros, adaptado en cada caso a los
requerimientos de cada planta y hospital.

 

La experiencia obtenida con estas monitorizaciones permite ampliar la supervisión de
pacientes en remoto hasta sus domicilios, un modelo con muchas posibilidades de
extenderse en el futuro. 

 

Teniendo en cuenta el estado actual de las capacidades tecnológicas de las que
disponemos, parece ser que casi siempre existe una solución digital a desarrollar que
puede cubrir esas dificultades que antes habría sido imposible cubrir, y volver los
sistemas sanitarios cada vez más antifrágiles, en el más estricto sentido de esta
palabra.